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LA PROFESORA DE EDUCACION FISICA PAZ ARANCIBIA FUENZALIDA NOS ENVIA SU ARTÍCULO: HABILIDADES MOTRICES ELEMENTALES Y FUTBOL (una mirada pedagógica)

LA PROFESORA DE EDUCACION FISICA PAZ ARANCIBIA FUENZALIDA NOS ENVIA SU ARTÍCULO: HABILIDADES MOTRICES ELEMENTALES Y FUTBOL (una mirada pedagógica)

HABILIDADES MOTRICES ELEMENTALES  Y FUTBOL

Antiguamente existía la creencia que la maduración se encargaría por si sola del desarrollo motor del niño. Con el tiempo y las investigaciones nos mostraron que muchos niños no desarrollan patrones maduros de movimiento en su infancia, y si estos no evolucionan en este periodo difícilmente lo desarrollaran o será mucho más difícil la adquisición de estos.

Los patrones motores de movimiento ya no se consideran como un producto del reloj biológico, ya que para el máximo desarrollo de estos y que puedan  alcanzar la madurez necesaria,  las experiencias motrices son fundamentales.  En este contexto los adultos  tienen un papel importante en este proceso.

Al hablar de patrones motores de movimiento, nos referimos a los elementales como lo son locomoción (marcha, carrera y salto) y manipulación (arrojar, atajar y patear)

Es importante entender que para alcanzar objetivos técnicos deportivos, es necesario que los profesores, monitores o entrenadores de futbol que trabajan con niños de primera infancia tengan claro los procesos de desarrollo y maduración de estos patrones para iniciar a los niños en el proceso de la enseñanza de las técnicas del futbol.

Se ha observado que muchos abren escuelas de futbol que motivan a los niños a inscribirse, los niños motivados por un deporte que es el rey.  Pero aquí nos encontramos con niños de 4 a 5 años trabajando técnicas muy especializadas y actividades que no corresponden a su edad, y esto es entendible porque la motivación de ese niño que es el futbol.

Ahora bien es importante, que los adultos ya sea padres, monitores o profesores consideren los siguientes aspectos antes mencionados al de iniciar el proceso técnico de la enseñanza del futbol.

 

Considerando lo anterior y para un óptimo desarrollo  de estas habilidades motoras elementales hay que considerar

  • Los niños desarrollan sus movimientos de manera progresiva desde los primeros movimientos involuntarios reflejos hacia habilidades mucho más complejas. El desarrollo de estos movimientos responden a las leyes de crecimiento céfalo caudal, es decir, el desarrollo de los movimientos va desde la cabeza a los pies y próximo distal desde el centro al cuerpo a las partes más distales de este.

 

  • El propósito de trabajar en el desarrollo de las habilidades motoras elementales  es que los  niños afiancen cada una de sus habilidades motrices básicas con control corporal, que posteriormente  se caracterizara por la presencia de fluidez y armonía en los movimientos gracias a la sincronización en el espacio y el tiempo de los diferentes segmentos corporales involucrados en la acción.

 

  • Para un buen desarrollo de estas habilidades los niños deben conocer su cuerpo, en todas sus dimensiones, no solo su ubicación conceptual, sino que también su posición y como su cuerpo en su totalidad se ubica en el espacio. Por ejemplo,  al jugar se le indica que gire a la derecha o izquierda o que se mueva hacia adelante o atrás y este hace todo lo contrario, es que tenemos urgentemente reforzar actividades espacio temporales (izquierda, derecha, adelante, atrás, arriba, abajo),  estas actividades se realizarán en su primera instancia sin objetos que dificulten su comprensión, posteriormente se trabajara con objetos una vez que los niños tengan internalizado estos conceptos.

 

  • En relación a los objetos el niño/a debe conocer las partes de su cuerpo en diferentes  posiciones por ejemplo si un niño se le indica que golpee un elemento con su borde interno y este lo golpea con su punta del pie claramente no tiene claro cuál es su borde interno por lo cual hay que reforzar las partes de su cuerpo ya sea en posición estática o en movimiento.

 

  • Es importante en el desarrollo de las habilidades motoras la “Variabilidad de la Práctica Motriz “esta  constituye como un elemento esencial para el desarrollo de la coordinación en la realización de habilidades motrices básicas. Para ello, se debe otorgar la oportunidad que los niños por un lado puedan ejecutar variadas posibilidades de movimiento (habilidades), y por otro, cada una de dichas posibilidades sea realizada en diversos contextos de práctica (condiciones situacionales). Lo anterior colabora fundamentalmente en el aumento progresivo del acervo motriz de los niños, además de otorgar la capacidad de resolver un problema motriz de diferentes formas.  Esto significa que los adultos deben proponen innumerables actividades motrices lúdicas hasta artísticas que permitan  el desarrollo del niño en todas sus dimensiones y si tenemos una “escuela de futbol”,  es imprescindible en las primeras edades incluir actividades polideportivas que trabajen estas en su globalidad.

 

  • “Contexto lúdico en la práctica” es fundamental que en el desarrollo de las habilidades motrices elementales se considere el juego en la práctica, este otorga la oportunidad que el niño pueda vivirse a sí mismo en la dimensión espaciotemporal libre del juego, porque jugar, es parte consustancial de la vida espontánea del niño. El jugar se constituye como una actividad que es vivida con alegría junto a los demás y que es impulsada por el placer experimentado en su propio acontecer.

 

Por lo anterior  adquiere de gran importancia que los adultos responsables de este proceso manejen un conjunto de estrategias diseñadas para crear un ambiente de armonía, mediante el juego a través de actividades divertidas  con significancia para este.

 

  • La tarea como propuesta para el aprendizaje: La tarea debe ser entendida como una propuesta y no una imposición por parte del adulto. En este sentido, no representa un modelo a seguir que debe ser imitado o aprendido tal como se le presenta, sino más bien, se constituye como una oportunidad de toma de decisiones por parte del niño a partir de una propuesta realizada por el profesor, de modo que desde su propia expresión motriz, la exploración y el ejercicio libre de la motricidad, de respuesta de manera creativa a los problemas motrices a los cuales se enfrenta de manera individual o colectiva. Es más importante que el resultado es el proceso que viva el niño en el desarrollo de sus actividades.

 

  • Jerarquización de las actividades. La secuencia de las tareas debe ser ordenada en directa relación con el grado de dificultad de las mismas, y se sugiere planificar las propuestas a realizar a los niños desde lo más simple a lo más complejo, y considerando el estado de maduración del niño. Su propósito fundamental es cautelar el logro de la tarea motriz por parte de los niños, las que a su vez se transformarán en un desafío para seguir progresando en el el proceso de aprendizaje.

 

  • Es importante que cuando un niño se inscriba en una escuelas “deportiva” realizar evaluaciones que permitan observar el estado de maduración del niño en relación a sus posibilidades de movimiento, para detectar falencias que impidan posteriormente la enseñanza de la técnica propiamente tal del deporte escogido. Estas evaluaciones deberán ir dirigidas a detectar su  conocimiento corporal (esquema corporal, concepto corporal, noción corporal), su cuerpo y los objetos, su cuerpo y el espacio tiempo, lo que llamamos motricidad en las primeras etapas de la vida.

 

Como ven antes de la enseñanza de la  técnica propiamente tal hay procesos que debemos conocer y ponerlos en práctica antes de comenzar a introducir a los niños en el deporte escogido.

 

Bibliografía

  • Movimientos fundamentales, David Gallahue, Buce Mc. Clenaghan Editorial Panamericana Buenos Aires Argentina.
  • Gamboa,, R. Jiménez, G. Cacciuttolo, C. (2015). Bases pedagógicas de la educación física infantil. Valparaíso: Ediciones Universitarias de Valparaíso.
  • Gallahue, D. y Ozmun, J. (2006). Understanding motor development. infants, children, adolescents, adults. (6º ed). Indiana: Mc Graw Hill
  • Escuela de Educación Física Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Manual Didáctico Escuelas Deportivas Integrales 2016.

 

Paz Arancibia Fuenzalida

Profesora de Educación Física

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