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EL PROFESOR DE E.F.  LUIS RAMIREZ S. NOS ENVIA SU  ARTICULO: IDEAS GENERALES PARA UNA ACTIVIDAD FISICA Y DEPORTIVA INTRAPENITENCIARIA CON FINES DE REINSERCION SOCIAL

EL PROFESOR DE E.F. LUIS RAMIREZ S. NOS ENVIA SU ARTICULO: IDEAS GENERALES PARA UNA ACTIVIDAD FISICA Y DEPORTIVA INTRAPENITENCIARIA CON FINES DE REINSERCION SOCIAL

CURRICULUM


LUIS RAMÍREZ SANLLEHI

Profesor de Educación Física

Director Empresa Capacitación ELEXIÓN SpA

Mail: lramirez@lifeservices.cl

luisramirezsanllehi5@gmail.com

Teléfono:

Celular +56 9 7460 5061

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IDEAS GENERALES PARA UNA ACTIVIDAD FÍSICA Y DEPORTIVA INTRAPENITENCIARIA CON FINES DE REINSERCIÓN SOCIAL
En el libro titulado Módulos de Autoaprendizaje publicado por el Club Deportivo Universidad Católica, dirigido a docentes de alumnos y alumnas de los colegios de nuestro país, en su Capítulo Fundamentos Filosóficos, señala que… “el hogar y la scuela deben ser los espacios en que comienza a forjarse ese ser humano incorruptible e invencible”. En ese mismo capítulo se concluye que el Deporte debe ser utilizado como una herramienta que sea factor de enriquecimiento humano y no de empobrecimiento, considerando la connotación social de éste y sus múltiples posibilidades de desarrollo. Se postula evitar la superficialidad actual del deporte, donde se privilegia la actividad deportiva como un instrumento para sentirse bien o para lucir bellos cuerpos, pero sin un componente moral más profundo que considere el cuerpo y el espíritu, así como una integralidad en la formación del deportista (valores, actitudes y conductas morales). Es clave la formación de actitudes valóricas, pues ellas son cuantificables a través de las conductas y única constatación de que los valores han sido asumidos.

La Revista Internacional de Sociología (RIS, 2009), España, concluye que el ejercicio y el deporte pueden tener un papel de “evasión” simbólica y liberación personal en la población penal, aunque los presos viven atenazados por un contexto en el que prima el orden y el control por encima de todo. También señala el hecho que las actividades deportivas forman parte del paisaje de las prisiones, sin embargo, escasea el conocimiento sobre el papel que desempeñan en la vida cotidiana de las cárceles. Este artículo da cuenta de un estudio etnográfico, principalmente en el polideportivo de una prisión española, dirigido a comprender los significados que el ejercicio físico y el deporte tenían para los presos, funcionarios, educadores y monitores. Les asignan diversos beneficios, especialmente los privados de libertad, destacando el potencial educativo ligado al autocontrol y, sobretodo, el entretenimiento y la compensación para ocupar el tiempo, huir del hastío y sobrellevar los problemas del encierro.

Por su parte, la Asociación Americana de Corrección expresa la conveniencia de la realización de prácticas físicas en la prisión, recomendando la realización de, al menos, una hora de ejercicio al día. De igual forma, encontramos varios autores que han investigado o escrito sobre la relación positiva entre ejercicio y salud dentro de las prisiones (Courtenay y Sabo; Hagan; Mortimer; Wagner, MaBride y Crouse). En el contexto español, también existen autores entusiastas del potencial saludable y rehabilitador de la práctica física realizada por parte de presos y presas (Castillo; Chamarro, Blasco y Palenzuela). Otros argumentan que el ejercicio mejora la calidad de vida (Negro) y contribuye a la ocupación del tiempo libre, la evasión y la liberación de la agresividad (Ríos).

En los años 90, la Dirección General de Deportes y Recreación de Chile (DIGEDER), publica el libro “Metodología Especial del Deporte para Todos”. En él se presenta al Deporte como una instancia abierta de práctica que se caracteriza por: La diversión y el placer que proporciona; cada persona intenta buscar sus propios objetivos según sean sus necesidades e intereses; el Profesor de Educación Física, abandona su rol tradicional de “entrenador” para transformarse en un dinamizador, estimulador y promotor de las diferentes opciones de actividad físico – deportiva, según los intereses de los alumnos. Adopta ahora una actitud flexible y atenta a satisfacer las necesidades de los grupos con los que trabaja para conseguir un desarrollo equilibrado de las personas; el juego está considerado como una práctica social, donde la creatividad, imaginación, espontaneidad, la necesidad de romper formalidades y dejar de lado el utilitarismo está vigente siempre para todas las edades, pues hoy sabemos que estas capacidades son inherentes a la naturaleza humana, sin importar si los sujetos implicados en ellas son niños, jóvenes o viejos; y la motivación, la participación activa, el desarrollo personal y social y la permanencia de las personas en los programas es el gran objetivo a cumplir por sobre cualquier interés de logros técnicos deportivos o triunfalismos, pues importa más, la inclusión que la exclusión.

Desde la experiencia en el contexto penitenciario, basada en estudios realizados en Chile entre la Sociedad Chilena de Medicina del Deporte, el Club Deportivo Universidad Católica de Chile, la Dirección General de Deportes y Recreación y quien suscribe, se han podido establecer algunas comparaciones que permiten observar con evidente claridad cambios favorables en el comportamiento de los participantes en cursos deportivos, observándose un ambiente más ordenado y más disciplinado durante la clase; internos más concentrados en el trabajo de la clase; mejoras sustanciales en la convivencia interna; mejoras en la actitud hacia el cuidado de los implementos deportivos de que se dispone, debido a una mayor valoración por la utilidad que prestan y la dificultad que existe para conseguirlos; mayor preocupación de los internos por preservar y mejorar aspectos de la infraestructura deportiva disponible; ambiente general durante el desarrollo de las clases destacados por la lealtad y juego limpio, por sobre la tradicional agresión y menoscabo al rival; elevación del estado de ánimo; bajas significativas en los niveles de stress y agresividad de los internos e internas.

También se observa una mejor disposición para colaborar en funciones de jueces y árbitros; confianza y sana convivencia durante el desarrollo de la clase, adoptando una actitud respetuosa, tanto hacia el profesor como hacia sus propios compañeros, evitándose las bromas pesadas, groserías y vocabulario soez, mayor frecuencia en un trato basado en sus nombres de pila, no se burlan de sus compañeros y, por el contrario, se estimulan permanentemente, en especial cuando a algún compañero le cuesta una actividad. Los internos e internas han aprendido a reconocer y valorar el esfuerzo propio y el de los demás, lo que se manifiesta en actitudes de permanente apoyo hacia sus compañeros; se han vuelto más cuidadosos y ordenados con sus objetos personales, ayudando también a cuidar las pertenencias de sus compañeros; se han encontrado objetos perdidos como relojes, prendas de vestir e incluso dinero, objetos que han sido entregados al profesor por quién los encontró, para ser devueltos a sus dueños. Finalmente, entre otras observaciones, algunos alumnos (as) han logrado solucionar sus problemas en la relación con sus parejas e hijos, debido a que han aprendido a valorar mejor a sus familias, asumiendo también una actitud de respeto y mayor compromiso con ellas.

El deporte, como cualquier otra actividad de la vida, podrá transmitir valores deseables o no deseables y trasladarse a la vida cotidiana de los implicados, dependiendo del tipo de relaciones interpersonales del contexto social de su práctica (Devís; Gutiérrez). No será, por tanto, una transmisión automática derivada de la simple práctica deportiva, sino que dependerá de lo que ocurra alrededor de la misma (Shields y Bredemeier).

Es una realidad que el marco (re) educador respecto del cual el profesional penitenciario sustenta su actuar, se basa en el conocimiento con el que viene desde su escuela de formación, no siendo parte de una Didáctica Educativa o un Currículo que permita influir con sentido positivo y metodológico en las personas privadas de libertad. Sólo con la existencia de un proyecto con propósitos, contenidos y estrategias metodológicas pensadas y dirigidas explícitamente a la promoción de una axiología pedagógica y al reforzamiento de los beneficios intrínsecos de la actividad física y el deporte en la población penal, permitirá la existencia de relaciones sociales positivas como para poder hablar de (re) educación.

El modelo de intervención aplicado en Chile plantea la necesidad de reducir los riesgos de reincidencia delictual y facilitar la integración social de hombres y mujeres privados de libertad, lo que se constituye en el objetivo central de la intervención penitenciaria. Esto implica focalizar dicha intervención directamente en factores de riesgo que están vinculados con los procesos de cambio del comportamiento delictivo. En tal sentido, la actividad física y el deporte pueden ser aportadores a dichos procesos de cambio, no obstante, se requiere necesariamente de un diseño ad-hoc al modelo de intervención y que permita el desarrollo de las habilidades cognitivas, emocionales y sociales que favorezcan una actitud prosocial; las habilidades cognitivas de  razonamiento crítico, de resolución de problemas y de manejo de la ira y la impulsividad, entre otras.

Para ello se requiere del diseño de una Didáctica y un Currículo de Actividad Física y Deporte para el Sistema Penitenciario, que contenga metodologías innovadoras para la reducción del riesgo de reincidencia, favorezca la integración social y el control consciente del aprendizaje de los alumnos en privación de libertad; establecer un marco general y específico de conocimiento técnico a través de la actividad física y el deporte, que permita orientar la enseñanza acorde al contexto del alumno(a) y al modelo de intervención; instalar una axiología pedagógica basada en la práctica sistemática de la actividad física y el deporte; contribuir a la salud física y mental de los alumnos (as); capacitar al personal penitenciario desarrollando o bien fortaleciendo habilidades y destrezas para un mejor desempeño profesional; acompañar al personal penitenciario en la ejecución de los elementos diseñados, motivando en el desempeño de la función formativa integral; y validar la importancia de la actividad física y el deporte como agente real de cambio y no sólo como una actividad más de ocupación del tiempo libre.

Prof. Luis Alberto Ramírez Sanllehi
2019

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