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DESDE ESPAÑA EL ENTRENADOR DE FUTBOL   JULIAN MUÑOZ PARREÑO NOS ENVIA SU INTERESANTE ARTICULO «TOMA DE DECISIONES EN EL DEPORTE»

DESDE ESPAÑA EL ENTRENADOR DE FUTBOL JULIAN MUÑOZ PARREÑO NOS ENVIA SU INTERESANTE ARTICULO «TOMA DE DECISIONES EN EL DEPORTE»

CURRICULUM


Julián Alfonso Muñoz Parreño

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (UI1)

Graduado en Maestro de Primaria especialidad Educación Física (UCJC)

Doctorando en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (UM)

Cursando 3º año del Grado de Psicología (UI1)

Máster en Alto Rendimiento Deportivo (Comité Olímpico Español)

Máster en Alto Rendimiento Deportivo: Fuerza y Acondicionamiento Físico (UCAM)

Máster en Neuropsicología y Educación (UNIR)

Máster en Neuroimagen y sus Aplicaciones (UMA)

Máster en Ciencias Cognitivas (UMA)

Entrenador de Fútbol UEFA-Pro (Nivel III)

Autor del libro (3 volúmenes): Planificación Estratégica de la Temporada. MCSports (2016).


BREVE INTRODUCCIÓN SOBRE TOMA DE DECISIONES EN EL DEPORTE

«Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro.»
Santiago Ramón y Cajal

 

A modo de introducción, parece ser que los primeros psicólogos que se interesan a estudiar la Toma de Decisiones (a partir de ahora TD) son los encuadrados bajo la denominada la psicología matemática.

Actualmente, se consideran tres factores (León, 1987) como términos representativos en la psicología de la TD, a saber: la tarea, el decisor y la respuesta. En su correspondencia con la psicología cognitiva, estos tres factores corresponderían con la entrada de información, el procesamiento de esta información y su salida u output, que correspondería a la conducta o respuesta dada por el individuo. En definitiva, las diferentes fases que el sujeto realiza (consciente o inconscientemente) al tomar una decisión serían (Marteniuk, 1976): percepción, decisión y ejecución. Aunque dada la rapidez que requieren muchas de las acciones que se desarrollan en los terrenos de juego, se está optando por las fases de percepción-acción en las que actúan procesos inconscientes, siendo más rápidos y eficientes. Para comprobar toda esta complejidad, Corrêa, de Pinho, da Silva, Clavijo, Souza, & Tani (2016) realizan un estudio con el objetivo de investigar el por qué los jugadores de futbol sala deciden conducir el balón en lugar de realizar otra acción. Los resultados revelaron que estos deportistas tenían que discernir en muy poco tiempo los ángulos de pase o de disparo a portería, la distancia interpersonal, además de su relación con el riesgo y/o incertidumbre en la ejecución de estas habilidades motoras. Por lo tanto, se va abandonando la teoría suscitada por los representantes del conductismo, los cuales aportaban que el individuo tiene un comportamiento en relación a la dupla estímulo-respuesta, considerando a éste como un ser “respondiente” en función del entorno. Sin embargo, desde la perspectiva cognitivista el hombre es un agente activo e intencional en la construcción de su personalidad, conocimientos, expectativas, etc. (UI1, 2017). Respecto a esta evidencia, Coombs y Lehner (1984) recogen esta idea y corroboran que en la actualidad prácticamente la totalidad de las investigaciones en TD psicobiológica proceden del procesamiento de la información y, por lo tanto, son consideraciones cognitivas.

Una de las consideraciones necesarias para la práctica de los deportes de equipo es la de seleccionar la mejor opción en cada momento y de mantener esta capacidad de selección durante toda el curso de la competición (Gréhaigne, Godbout, & Bouthier, 1999). En este sentido, se ha demostrado que los deportistas expertos poseen un perfil decisional elevado (Jiménez, 2007), en el término de eficiencia, en comparación con deportistas de menor rendimiento.

Desde la psicobiología, se considera que la TD implica el logro de un objetivo o meta, para tal caso, el cerebro tendrá que acceder a sistemas de almacenamiento de información a través de una seriación de procesos (Kozielecki, 1982). La situación descrita considera que la TD está influenciada por el conocimiento almacenado en la memoria de la persona. Esta situación hace sugerencia a que los deportistas expertos, a nivel cognitivo, se diferencian del resto de deportistas noveles o amateurs por poseer un conocimiento de su deporte más elaborado, estructurado, organizado y sofisticado (Doods, Griffin, & Placek, 2001; Rink, French, & Tjeerdsma, 1996), lo cual les permite realizar una TD más rápida y eficaz (Nielsen, & McPherson, 2001).

Respecto a las áreas cerebrales que dan soporte a la TD, analizadas mediante fMRI, se encuentran (Murgich-López, 2017) las siguientes: la corteza orbitofrontal (OFC) con correspondencia en las áreas de Brodmann (BA) 10, 11 y 12, la corteza ventromedial prefrontal (vmPFC) en las BA 10, la corteza dorso lateral prefrontal (DLPFC) con las BA 6 y 46, la corteza mediana prefrontal (mPFC), todas estas en la corteza prefrontal o la corteza anterior cingulada (ACC) donde se encuentra la BA 32, asociada con la TD y las emociones

Figura 1. Sistemas neuronales reguladores de las emociones Fuente: Berridge (2003).

Con todo ello, decidir no solamente es un proceso cognitivo cortical (intervienen estructuras subcorticales como la amígdala, estando relacionada con las emociones) e interno de la persona, sino que éste se ve influido por otros procesos como los motivacionales y afectivos, por miedos, autoconfianza en sus posibilidades (en deportes de equipo, también en la de sus compañeros o entrenador), preferencias y gustos personales, presión del ambiente (Ruiz, & Sanz, 2005). En investigación en Ciencias del Deporte, es de gran importancia conocer cómo los deportistas analizan la situación, cómo procesan las múltiples circunstancias, qué expectativas tienen de realizar una determinada acción, etc. (Gilovich, 1984), resaltando el rol de los procesos cognitivos en la TD (Williams, Davids, & Williams, 1999).

Respecto a la TD en el deporte, los deportistas expertos saben cómo actuar en una gran variedad de situaciones de juego, cómo y cuándo aplicar este conocimiento y acomodarlo en situaciones adecuadas (Araújo, & Serpa, 1999; Singer, & Janelle, 1999). En relación con las implicaciones, se han desarrollado estudios que han analizado las diferencias entre expertos en una determinada modalidad deportiva y deportistas noveles sobre aspectos cognitivos relacionados con la TD. Estos resultados revelan la diferencia entre ambos grupos, tanto en cantidad como en el tipo de conocimiento que poseen de la práctica deportiva que provienen y en la forma que procesan la información para tomar una decisión (Del Villar, Iglesias, Moreno, Fuentes, & Cervelló, 2004; Williams, Davids, & Williams, 1999).

En varios estudios realizados en niños participantes en deportes de equipo (González-Víllora, García-López, Gutiérrez-Díaz del Campo, & Contreras-Jordán, 2010; González-Víllora, García-López, Vicedo, Carlos, & Contreras-Jordán, 2011) se demostró que se adquieren antes  los procesos de TD y ejecución de la conducta a la situación que el conocimiento teórico o de dominio específico, lo que hace de la TD un proceso cognitivo de suma importancia a la hora de plantear programas e intervenciones deportivas. De hecho, se podría afirmar que la TD es uno de los factores del procesamiento informacional más importantes en la programación y elaboración de la conducta por parte de los participantes en deportes de conjunto. Otra investigación realizada sobre la misma población (Iglesias, & Sanz, 2007), analiza la influencia de un programa de intervención reflexiva (metacognitiva) deportiva sobre la TD y la ejecución de una acción técnica en baloncesto como es el pase del balón en situaciones reales de competición. Los resultados muestran que los participantes en estos programas en comparación con el grupo control, mejoraron significativamente el porcentaje de acierto en la TD y en la ejecución del pase en una situación real de juego.

 

Bibliografía

Araújo, D., & Serpa, S. (2007). TD dinámica en diferentes niveles de expertise en el deporte de vela. Revista de Psicología del Deporte, 8(1).

Berridge, K. C., (2003), Comparing the emotional brain of humans and other animals. En R.J. Davidson, H.H. Goldsmith, & K. Scherer, Eds. Handbook of affective sciences, (pp. 2551), Oxford: Oxford University Press.

Coombs, C. H., & Lehner, P. E. (1984). Conjoint design and analysis of the bilinear model: An application to judgments of risk. Journal of Mathematical Psychology, 28(1), 1-42.

Corrêa, U. C., de Pinho, S. T., da Silva, S. L., Clavijo, F. A. R., Souza, T. D. O., & Tani, G. (2016). Revealing the decision-making of dribbling in the sport of futsal. Journal of Sports Sciences34(24), 2321-2328.

Del Villar, F., Iglesias, D., Moreno, M. P., Fuentes, J. P., y Cervelló, E. M. (2004). An investigation into procedural knowledge and decision-making: Spanish experienced-inexperienced basketball players differences. Journal of Human Movement Studies, 46, 407-420.

Dodds, P., Griffin, L. L., & Placek, J. H. (2001). Chapter 2: A Selected Review of the Literature on Development of Learners’ Domain-Specific Knowledge. Journal of teaching in physical education, 20(4), 301-313.

Gilovich, T. (1984) Judgmental biases in the world of sport. En W.Straub, & J. Williams (Eds.) Cognitive sport psychology. (pp. 31-41). New York: Sport Science Associates.

González-Víllora, S., García-López, L. M., Gutiérrez-Díaz del Campo, D., & Contreras-Jordán, O. R. (2010). Estudio descriptivo sobre el desarrollo táctico y la TD en jóvenes jugadores de fútbol (12 años). Infancia y Aprendizaje33(4), 489-501.

González Víllora, S., García-López, L. M., Vicedo, P., Carlos, J., & Contreras-Jordán, O. R. (2011). Conocimiento táctico y la TD en jóvenes jugadores de fútbol (10 años). Revista de Psicología del Deporte20(1), 79-97.

Gréhaigne, J. F., Godbout, P., & Bouthier, D. (1999). The foundations of tactics and strategy in team sports. Journal of Teaching in Physical Education18(2), 159-174.

Iglesias, D., & Sanz, D. (2007). Influencia de un programa de supervisión reflexiva sobre la TD y la ejecución del pase en jóvenes jugadores de baloncesto. Revista de Psicología del Deporte14(2).

Jiménez, A. C. (2007). Análisis de las tomas de decisión en los deportes colectivos: Estrategias de las jugadoras aleros de baloncesto en posesión del balón. Sevilla: Wanceulen.

Kozielecki, J. (1982). Psychological decision theory (Vol. 24). Springer Science & Business Media.

León, O. G. (1987). La TD individuales con riesgo desde la psicología. Estudios de Psicología, 8(29-30), 79-94.

Marteniuk, R. (1976). Information processing in motor skills. Nueva York: Holt, Rinehart and Winston.

Murgich-López, V. (2017). La influencia de los mecanismos reguladores de las emociones en la TD de compra en mujeres: un estudio con resonancia magnética funcional por imagen (fMRI) (Doctoral dissertation, Universidad Complutense de Madrid).

Nielsen, T. M., & McPherson, S. L. (2001). Response selection and execution skills of professionals and novices during singles tennis competition. Perceptual and Motor Skills, 93(2), 541-555.

Rink, J. E., French, K. E., & Tjeerdsma, B. L. (1996). Foundations for the learning and instruction of sport and games. Journal of teaching in Physical Education, 15(4), 399-417.

Ruiz, L. M., & Sanz, J. L. G. (2005). Dimensión subjetiva de la TD en el deporte: desarrollo y validación del cuestionario CETD de estilo de decisión en el deporte. European Journal of Human Movement, (14), 95-107.

Singer, R. N., & Janelle, C. M. (1999). Determining sport expertise: From genes to supremes. International Journal of Sport Psychology, 30, 117-150.

UI1 (2017). Pricología de la Personalidad. Material no publicado.

Williams, A. M., Davids, K., & Williams, J. G. (1999). Visual perception and action in sport. London: E&FN Spon.

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